Conoces los límites. La espalda completa que requiere 40 horas. El cliente que no tolera más de dos horas de sesión. El proyecto a cuatro manos que es una pesadilla logística. Silfid Colors no ha nacido para competir con tu estudio, sino para darte la herramienta que te permita superar esas barreras. Te proporcionamos el entorno clínico y la seguridad médica para que puedas llevar tu arte a una nueva escala, sin distracciones y sin riesgos.
Nuestra colaboración se basa en una separación de responsabilidades clara y profesional. Tú te encargas del arte, nosotros de la medicina. Esto se traduce en ventajas directas para ti y la calidad de tu trabajo.
Nuestra colaboración se basa en una separación de responsabilidades clara y profesional. Tú te encargas del arte, nosotros de la medicina. Esto se traduce en ventajas directas para ti y la calidad de tu trabajo.
Ofrece a tus clientes la realización de espaldas, torsos o murales corporales en tiempos récord. Lo que antes llevaba un año, ahora puede planificarse en una o dos jornadas intensivas.
Derivar un proyecto de gran formato a un entorno hospitalario certificado demuestra un nivel de profesionalidad y cuidado que te diferencia de la competencia. Proteges a tu cliente y proteges la reputación de tu estudio frente a prácticas dudosas.
Trabajarás en un quirófano perfectamente iluminado, climatizado y estéril, con todo el espacio y las comodidades para ti y tu equipo si es necesario.
Para que nuestra colaboración funcione, la confianza es clave. Por eso, nuestros límites son estrictos y claros:
El artista siempre es el que el cliente elige o el que el estudio colaborador designa.
El concepto, estilo y ejecución artística son 100% tu responsabilidad y tu mérito.
No captamos clientes para proyectos pequeños o medianos. Somos un servicio de nicho para casos excepcionales.
Somos un complemento, una herramienta que puedes ofrecer para proyectos específicos que superan las capacidades de un entorno tradicional.
Un cliente tuyo o tú mismo nos presentáis un proyecto de gran formato.
Analizamos juntos la viabilidad y definimos las necesidades (horas, personal, etc.).
Gestionamos la evaluación médica y toda la logística hospitalaria.
Una vez el cliente tiene el apto médico, cerramos contigo la fecha y los detalles de la sesión.
Llegas al hospital, te instalas en el quirófano y te dedicas a lo que mejor sabes hacer: tatuar.